"Decir"sentimientos


A veces se hacen pocas las palabras cuando se quieren “decir”sentimientos, y no se abarca todo ese universo que se quiere y se necesita expresar; otras veces no se puede exorcizar las emociones que nos estrangulan el alma , y a solas, en el acto más íntimo que una puede tener consigo misma, cuando la poesía adquiere ese matiz de eterna confidente, y su verbo es el tuyo, ahí se queda plasmado, compartido con el mundo lo que somos, la poesía se hace voz, nos desnuda y nos devuelve a nuestros orígenes eternos, al corazón del universo.

jueves, 2 de marzo de 2017

UN INSTANTE

Un instante, tan solo hace falta la fugacidad de ese instante para saltar la sutil línea entre realidades, saltar al otro lado y darle la mano a la locura y creer en que esa es la mirada cierta de la vida, mientras la sangre galopa en las sienes y una mano invisible aprieta la garganta produciendo esa asfixia semejante a la que un "amo" le rinde a su "sumisa", sabiendo lo que le gusta en ese juego erótico entre la vida y la muerte, entre el dolor y el placer. La vida me da cartas y yo las juego, a veces gano, a veces,pierdo. Y la gente que me rodea es buena, porque me abrazan tanto si gano como si pierdo, todos, menos yo que nada celebro...pero no soy yo, quién dice y desdice, es ella, esa otra que me habita escondida en mis esquinas, que me acecha cuando al cansancio de tanto caminar me vence, me debilita y entonces ella aprovecha para saltar a mis espaldas y asustarme y mofarse. Hoy le abrí la puerta al frío, y ha penetrado en las grietas de mi alma y se ha encontrado con una habitación congelada, el té sin humear, los libros desordenados, papeles amontonados, cojines mal puestos, manteles torcidos, el aire enmohecido, tan denso que se podría cortar con una navaja. Todo adquiere vida propia, todo marcha hacia ella,la apuntan, le disparan,la hieren y grita desesperadamente, no entiende nada, se siente perdida, asustada, no!....aterrada, no sabe a quién llamar, no sabe por donde salir, ni a donde puede llegar....ha perdido el sonido de su llanto, el suelo se disuelve bajo sus pies y cae, cae en espiral al vacío, a una inmensidad que no parece tener final..... Y de un salto respira atropelladamente, como si de la muerte volviera a la vida, ...mira a su alrededor...sentada en la cama...suspira aliviada...todo ha sido un mal sueño...el mismo que se repite cada que se aproxima la fecha de su muerte en aquella otra parte , en esa parte de la que vuelve cada dia que despierta, esa parte que no recuerda cuando abre los ojos, esa vida paralela que le consume esta vida, y no recuerda, sencillamente, no recuerda. Mientras en el hospital, la sedan, para que no recuerde, para que no encuentre, para que no sufra, para que no vuelva y viva en la línea, eternamente.

Liliana@ 22 enero 2017

domingo, 11 de septiembre de 2016

A solas conmigo misma (I)

La vida transita mi geografía y temo no estar preparada para ejercer de anfitriona. Hace tanto que no me visito, que tal vez no sepa explicarle que hay nuevas montañas, nuevas vaguadas, que ha cambiado el color de mi cielo y el aroma de algunas flores, temo no saber contarle porqué y cómo ha sido ese proceso y sobre todo, para qué están ahí, ahora.
No he sabido estar conmigo, ni a solas ni en compañía…y la vida no me sonríe porque yo no le sonrío a ella. Aunque no, no es justo pensar esto tampoco, sería desagradecida, ella siempre me está sonriendo pero yo quiero más, no sé qué más, ni cuánto más, pero parece que no me conformo, me aterra la mediocridad en la que me siento inmersa, los problemas cotidianos son intrascendentes, lo sé, pero me fagocitan sin remedio.
Estoy necesitando que una fuerza centrífuga me lance fuera de mí, me aleje para observar mi nuevo panorama, mi paisaje, desconocido a mis ojos, pero también tengo miedo de pensar así, una fuerza centrífuga escaparía a mi control, sería superior a mis posibilidades y eso es inmanejable, no, y no soy omnipotente como demuestro ser, no, soy una más, que lloro, siento y me duelo y que muchas veces no puedo con más aunque nunca diga, no.
Por otro lado, qué triste pensar así, esperar un empuje externo para moverme en la dirección deseada, ¿deseada? Entonces ¿sé hacia dónde quiero moverme?, pero eso es todo un hallazgo! cuando hace mucho tiempo que me lamento por no tener deseos, y lo más triste es que me doy cuenta de ello cuando en mis madrugadas al salir a trabajar y mirar hacia la bóveda oscura que me cubre, veo una estrella fugaz y soy incapaz de balbucear un deseo y solo una lágrima de pena, acude en mi consuelo pero indicarme que aún estoy viva y que me siento.
Fragmento de “A solas conmigo misma”.
LilianaTA©Septiembre 2016



domingo, 28 de agosto de 2016

QUIÉN SABE


Lo que oculta la noche
o lo que muestra el día
Quién sabe qué es lo real, lo ficticio, lo palpable
Quién sabe
Si es más auténtico lo palpable con las manos
o la palpable con el alma
Si el verbo amar tiene el mismo significado en presente, pasado o futuro
Si sigue llamándose amor cuando cambia el modelo de amar
Quién sabe con qué medida medimos al amor
si en gramos, en metros o en litros
para hacer del resultado la medida más exacta
a nosotros mismos
¿Alguien sabe si el tiempo también mide al amor?
¿si existe el reloj, el calendario,
los espejos que delatan
sólo indicados para poder amar?
Si es cuestión de amar de manera desmesurada
para que se llame amor
o si es mejor que se cueza con constancia y sin prisas
¿Alguien sabe si es necesario amar para sentir que estás vivo,
que estás viva?
O alguien inventó el concepto para entretenernos
con los sentimientos y pasar por esta vida
a veces con más pena que gloria
y otras, con más gloria que pena
¿Es verdad que es mejor haber amado alguna vez en la vida que no haberlo hecho nunca?
O tal vez, no haberlo hecho nunca
si cuando el amor se marcha
el alma ya no se recupera.
Quién sabe cuánto ha de ser la distancia que lo ponga a prueba
Quién sabe si la verdad y la mentira han de ser las caras de la misma moneda
con que se juega
Quién sabe si los días han de ser cortos y las noches inmensas
para desperdiciar suspiros con que llenar vacíos
Quién dictó las normas
Quién le encasilló
Quién le puso nombre
Quién le llamó quimera
Sueño, ilusión, tristeza
Quién lo redujo y lo amordazó para bien suyo
Quién murió con la locura en sus manos
 Y su nombre en los labios
Quién sabe dónde se esconden las respuestas
Quién sabe…..si tiene principio y fin
O se desliza en una cinta de Moebius sin condiciones,
sin restricciones
sin mayor finalidad que la de existir
Y mover al mundo
Y mover el mundo
Solo para poder vivir…
Liliana©Agosto2016



ME ASISTE EL ABSURDO

Tengo miedo,
de no dejar de ser el péndulo
que oscila mis dos orillas.
Siento el frio,
que recorre mi espalda
cuando me presiento allá adelante, sola.
Mientras,
la vida me colma de besos y de cachetadas a cada rato
Ora el calor de la luz,
baña mis brazos desnudos abiertos al mundo
Ora el frio de la noche,
hiela mi piel desnuda a los ojos de nadie
Ínfima,
como la mota de polvo que viaja a lomos de un haz de luz
Inmensa,
como la brevedad del infinito.
Así me presiento a cada paso
Mi sombra, a un cuarto de mí por delante
no me descubre por dónde voy andando
Mi sombra, a un cuarto de mí por detrás
se ríe a mis espaldas sin dejarme recordar nada.
Sola,
tengo miedo de volver a empezar
en otro punto del ahora
Aunque tal vez
lo mejor
después de todo
sea
regresar….                           …….
Liliana©Mayo16


viernes, 15 de enero de 2016

ALGUIEN

Alguien juega a ser dios
sin saber que tiene poder para serlo
Alguien ejecuta la sinfonía de la vida
dirige la banda sonora del Universo
alguien ostenta el derecho de decidir
quién vive
quién no
quién come
quién no
quiénrie
quién llora
quién gime de placer
oquién grita de dolor
alguien, que puede ser él, el otro o el de más allá
alguien que se identifica con el sexo de dios
Alguien ostenta el derecho a decidir
porque así se lo ha creído,
alguien que no soy yo,
pero se maneja en mis adentros
compartiendo mis genes
alguien que me lleva pero no me siente
alguien que se cree dios
aniquila la esperanza humana
de no morir en manos de su misma raza.
Alguien le sirve de velo a la oscuridad
del terror.
Ese alguien anda suelto en cualquier callejón.

LilianaTA@Julio2015

UN ATARDECER CUALQUIERA

Laminada, con la fragilidad de una mica
Tan grisácea como la luz de un atardecer prematuro,
así parece recrearse mi memoria,
con  los recuerdos construidos de los retales de ayer.
Nada era,
y todo fue,
y una voz interior –pregunta-:
Quién teme al lobo blanco de la conciencia
Y otra voz –contesta- :
Yo,
y también él.
y el tiempo que se columpia en el campanario de la ausencia.
Mirando burlón y satisfecho,
Invitándote a negociar
lo que ya no tiene lugar.
El tiempo ,
que repica en el vacío de tus manos,
El tiempo,
que se lastima trepando una torre sin escaleras,
Testigo de otro amanecer,
aquel que nunca mancillamos
porque  la complicidad malsana
de la experiencia,
nos dejó huérfanos de saborear una primera vez.
A cambio,
la ternura de un beso,
el mismo que durante años hubiese podido ser.
Sin embargo,
la realidad vociferaba: “nunca pudo ni llegará a ser”.
Y volamos en barriletes de papel de seda,
sabiendo de la crueldad de la tormenta.
Suicidas de las causas perdidas,
personajes fatuos
de un teatro improvisado
con la soledad de fondo de escenario.
Mientras,
en los arpegios de un chelo,
se escapaban los sentimientos
como el aire entre las rejas
que torneaban la cancela
de los bosques de mi imaginación.
Mientras, yo lo veía pasar,
en los bordes
de un atardecer cualquiera.
LilianaTA©Enero2016


miércoles, 6 de enero de 2016

VOLVER

Sin ser capaz de llegar hasta la profundidad de mis abismos
Siento la caída libre una y otra vez
Sin saber el origen de tan hondo pesar
Que me arrastra y me arrastra y me arrastra
Como una piedra  atada a mi cuello
En dirección sur
Sin cartel anunciador de destino.
Nuevamente pasa por mi estación
Un tranvía llamado “nostalgia”
Y un grito infinito, atenaza mi garganta:
“quiero volver a casa”
Y he perdido el mapa de regreso
Ya no sé dónde estaba
Ya no sé de dónde vengo.
Los cristales crujen en la noche de mi tiempo
Este tiempo que me acuna sin yo pedírselo
Y su huella tácita acompañando mi andar
Y su peso
Y su intransigente pasar
Esquivo como el aire
Y Cruel en su mirar.
Y no,
No tengo a donde regresar
Un lugar donde respirar mi infancia
Donde un olor me devuelva la ternura extrañada
Donde un sonido atienda mi llamada
Un voz, calme mi mirada perdida
Y un abrazo sacie mi desconsuelo
De una despedida sin medida
Donde nadie me preguntó si me quería marchar.
Necesito volver a algún lugar.

LilianaTA©Diciembre2015

jueves, 25 de diciembre de 2014

“Shhh...todo marcha como debe marchar"

Llega un momento en la vida en que el dolor se hace compañero de viaje sin haberle invitado a serlo. Se ha ido instalando sin permiso, sutilmente, al principio resultaba preocupante, con el tiempo todo se ha ido acomodando a su alrededor y una deja de hacer cosas, para incorporar otras que lo mitiguen. El gesto se vuelve vetusto sin forzarlo, y hasta el esfuerzo de caminar lleva un quejido sordo acompañado.
Cada día un nuevo dejar de hacer. Cada día un gesto que se va alargando en el tiempo, y terminamos perdiendo la agilidad del movimiento, la sonrisa de las gracias, la rosca del zarcillo que no entra a la primera y ya lo dejamos, la precisión de los dedos que no siguen el lápiz de ojo, la hebilla del zapato que se vuelve tozuda y dejas de usarlos, olvidas la llaves en la puerta del coche un día tras otro, las gafas aferradas a tu cabeza y que buscas desesperada por el escritorio, olvidas poner el despertador, felicitar a una amiga, la cita del médico porque también ya olvidas la agenda que en los últimos años ha sido más que una libreta, a veces ha sido la confidente  que te ha servido para parar en la carretera y escribirle lo que en ese momento necesitas gritar y no tienes a quién, y que sabes que en la curva siguiente ya no recuerdas.
La vida se cambia sin pedirlo. Te lleva por delante casi sin respeto con la promesa de que tiempos mejores te esperan, no sabes cuándo, ni cuáles, ni mejores para quién y mientras deglutes cada instante con la fiereza de la primera vez, y la parsimonia de la última que nunca sabes cuando va a ser.
Camino, me paro, callo, grito, observo, espero, no espero, pienso, siento, siento y pienso, me siento, me acuesto, me cierro, me entrego, lloro y no puedo, pregunto, ignoro, no quiero saber, busco, espero, no espero, me enojo, respiro, sonrío y camino.
Abro los ojos al amanecer de cada día, y abro los brazos al oscurecer de cada noche, en unos doy la bienvenida, en el siguiente agradezco la inmensidad de la vida.
Cada que transito en mi coche en ese ida y vuelta constante en que acuno mi historia diaria, me paro ante las lagartijas perezosas que no cruzan rauda la carretera, o ante la rata despistada que dejó atrás un trofeo, o la ternura disfrazada en el erizo de turno, el perro vagabundo o abandonado, el intrépido e imprudente gato, la lechuzilla nocturna que se abalanza al parabrisa para hacerme frenar en seco ante tanta maravilla, o parar en cualquier curva para adorar envidiablemente adorar a la aguililla majestuosa que sobrevuela el valle, y me grita con su graznido que nada es lo que mi mente me dicta, que solo vale la pena ese justo momento en que la admiro, ese justo momento en que dejo de apretar el acelerador del coche y en esos guiños que me da la vida y que me hacen sonreír sin proponérmelo, me susurra un “shhh...todo marcha como debe marchar”, me aquieta el dolor, me aquieta el alma y me empuja a caminar un día y otro también.
Pero cómo me explico que es mentira lo que pienso, que la niña que jugaba hace poco con los caballitos de melenas largas, se ha ido por la puerta de atrás sin decirme nada y me ha dejado sus caballitos en las estanterías de la cocina perdidos entre libros de recetas y vasos de colores, cómo me despido de mis niños que se me escaparon jugando para siempre, porque yo estaba tan entretenida jugando a ser tantas cosas que me prometían invencible qué ahora me pregunto qué de todo me valió la pena para sentir que no he ganado nada y he perdido mucho. Aunque ahí están, han vuelto de otra manera, ya no son niñas, aún haciendo galletas entre ellas en la madrugada que se ha vuelto su aliada, mientras él mira a escondidas en el salón con velas, los elfos de las películas que le cautivaban.
Nuevamente no me cuadran las cuentas, siempre me he excusado diciendo que yo soy de letras, pero ahora ese argumento no me vale cuando el balance de mi vida no me llena, y siento que el tiempo ha corrido más rápido que mi sangre por las venas, y este cuerpo se desintegra y esta vida se desgasta y es tanto lo que aún me queda.

LilianaTA@Diciembre2014

sábado, 6 de diciembre de 2014

UN 5 DE DICIEMBRE

Hoy me pidió la vida una sonrisa,
y se la dejé envuelta en papel de golosina,
con una mirada pícara y esquiva,
escondiendo mis temores
en la página de la nostalgia.

El recuerdo,
se embriaga de intenciones,
el reproche,
se mezcla con el corazón dolido.
La noche amamantaba los miedos
tras los cristales oscuros
que los albergaba.

Una pluma en el agua,
un barco a merced de las olas,
una niña enfrentándose
a la incertidumbre
de saber qué pasaría mañana.

Promesas incumplidas,
regalos amañados,
y el sol brillando más allá de las nubes
de un país triste y gris
que nunca dejaría de serlo.

Y todo quedó tras la cortina del tiempo,
desdibujando sentimientos
enterrando sueños
despertando al silencio
en el quejido sordo
del entendimiento.

LilianaTA©5Diciembre2014