"Decir"sentimientos


A veces se hacen pocas las palabras cuando se quieren “decir”sentimientos, y no se abarca todo ese universo que se quiere y se necesita expresar; otras veces no se puede exorcizar las emociones que nos estrangulan el alma , y a solas, en el acto más íntimo que una puede tener consigo misma, cuando la poesía adquiere ese matiz de eterna confidente, y su verbo es el tuyo, ahí se queda plasmado, compartido con el mundo lo que somos, la poesía se hace voz, nos desnuda y nos devuelve a nuestros orígenes eternos, al corazón del universo.

miércoles, 26 de mayo de 2021

La Luna me roba

 

La Luna me roba un acorde de nostalgia

Cuando recuerdo el espejo de tus aguas

Bebiste en las fuentes de mis sueños

En el centro de la geometría perfecta

Con la que el destino quiso tentar

La coherencia de tus principios

No importa si el rastro de tu lengua

Deja un hilo de plata que teje sobre mi cuerpo

Hilado en la rueca de los deseos

No importa si esto fue cierto

Porque cierto es que no lo recuerdo

Solo imagino el momento

Que nunca tuvo cabida

En ese espacio que separa

Tu realidad de la mía

Y le grito al aire de la noche

Que se filtra en los bordes de mi puerta

Que deje en paz mi cabeza

Que deje en paz mi piel desnuda

Que se marche si no me trae tu abrigo

Que se calle sin no me trae tu voz

Que se muera si no me trae tu corazón

Y que me deje

Que me deje morir de frío

Porque esta noche solo

Quiero estar contigo

Liliana Junio 21

 

La noche se marcha

 


La noche se marcha

dejando a su paso la resaca de los desvaríos

y yo me columpio en las lianas invisibles

que las estrellas descuelgan

para no regalarme el título de maestra.

Para hacer de la vida el más difícil todavía

y emparanoiarme entre las idas y venidas

y no saber cuándo y de dónde vengo

o cuando y a dónde me fui.

El sol no entibia

Es tan grande el frío que adhiere mi alma

Las manos no responden a mis reclamos

Y yo no sé hacia donde iniciar mi camino

Aquí en medio de la encrucijada

que me deja la noche

y que no piensa dilucidar el alba.

Liliana©Mayo 2021

 

 

martes, 25 de mayo de 2021

Déjame ser la niña

 


Déjame que me desnude

Ante tus ojos

Que vuelva a ser la niña de ayer

Calzando zapatos de grande

Quiero despertar tu ternura

Y en mi vuelo

A mitad de camino

Ser la ninfa que despierta tu delirio

Quiero serlo todo

y de la  misma manera

darle nombre a tu nada

miénteme

tengo los ojos cerrados

dime que soy el ángel que esperabas

Liliana 

lunes, 14 de agosto de 2017

Ligia Elena

Rubén Blades acuna mi noche, tan lejos y tan cerca de mi, le arranco una caricia a mis fantasías transgresoras que me refuerzan mi derecho de mujer hembra y bailo…sola…y canto su Ligia Elena fugada con su trompetista,…bajito….no sea que moleste a quiénes duermen ajenos a mi noche. Y busco, rebusco, entresaco recuerdos en los que no estás, y no tengo porqué llorar, pero hay una tenaza que aprieta mi tráquea y no encuentro la mano que la sostiene…

Adioses

Como ráfagas de conciencia
recorro las miradas que están ahí alertas
Interpreto intenciones que no quiero hacer mías
Hay adioses que nunca acaban de irse
O será que los aguardo cada día
Me miras desde la nada
y sin embargo sufro tu ausencia
como si mi existencia fuera el aire que respiras
Existo más allá de mi misma,
de este cuerpo,
de estas manos que me escriben,
de mi mente,
de mis ojos que te ven ,
de mis ojos que te han perdido para siempre..
Sí,
tal vez es una tregua interior a mi tormenta
Pero no puedo sobrevivir desde este estado inocuo, estéril, pacifíco
Lucho,
sin mucho afán intentando saber si existe una salida
Tal vez me acomodé,
Tal vez me resigné
Tal vez nunca fue mi vida como creí que fuera
Tal vez fue una ilusión óptica de la propia existencia
Tal vez …..
Hoy, deja de serlo en cada instante
Mañana, nunca llega
Y el ayer,..se desintegra…entre los dedos seniles de mi memoria.
LilianaTA©Agosto2017




viernes, 30 de junio de 2017

RAÍCES

Miriam entró en aquel pasillo de la galería de arte siguiendo una llamada que no venia del exterior, se desgajó del grupo y sin saber porque, como abducida por una fuerza invisible, se encontró frente al cuadro de la abuela chamánica.
Absorta, mientras los ojos de la abuela indígena se incrustaban en su alma, comenzó a escuchar el sonido del tambor que la anciana tomaba en sus manos, retumbando en su interior, su sangre se iba alborotando, los latidos de su corazón se aceleraban,  como alegrándose de haberla encontrado, como  llamándola para cumplir con su linaje; pero al mismo tiempo mientras Miriam se dejaba llevar, una veta de sentido común irrumpía en su trance diciéndole que eso no era posible, ella, una estudiante de medicina que dudaba de su oficio, de piel blanca como la espuma del mar, de bucles rojizos como un atardecer austral, no se identificaba con el gesto austero de la abuela del cuadro, aquella piel oscura, aquella mirada incisiva y penetrante que traspasaba el óleo, y que la sometió otra vez a ese estado hipnótico sin darle tiempo a pestañear, envolviéndola de nuevo en un viaje a las montañas tucumanas.
 Allí, asida a la altiva mirada del halcón se vio así misma descender para verse mujer medicina de los Mapuches, allí, como en un fogonazo de luz encontró el origen de su actual vocación, allí se encontró con la mujer anciana del cuadro sentada con la tribu, sanando con su tambor corazón.

Sintió recuperar la energía que antaño poseía, la fe, la sabiduría que la naturaleza le había facilitado en otra vida, ahora estaba completamente segura de lo que había venido a hacer en esta vida, sabría a dónde recurrir para aliviar el dolor de los cuerpos humanos cuando la medicina de los laboratorios fallaran, sabría con su tambor como recuperar las almas perdidas.  Al regresar ante el cuadro, Miriam, sonrió a la abuela mapuche y tras un gesto de agradecido y respetuoso saludo, salió de la galería, inspirando el aire de la calle como si fuera la primera vez que lo hacía.
Liliana@Agosto 2015

BASTA!!

Basta!
No existen los sueños
cuando nadie duerme
cuando una exhalación
transforma el aire
de la muerte
en la exclamación
de una victoria manoseada.
Basta!
A la venida de tantos mesías
oradores del cielo
criminólogos de los infiernos,
asesinos a sueldo.
Basta!
A las preguntas que resbalan
en las  comisuras de los labios
ateridos de miedos.
A las repuestas que estallan
en el peregrinar de una mirada
en busca de un refugio
que dé tregua
a tanto desaliento.
Horror!
Palpar en la oscuridad
del día
el rostro ensangrentado
de aquel a quién
le diste la vida
Y rezar para despertar
del sueño impenitente
de los apátridas.
Y recordar
que no puedes soñar
-          aunque sea un mal sueño –
si no puedes dormir
en las puertas del infierno.
Y entonces gritar:
Basta!
Basta ya!
A ese dios por el que luchar
a cambio de morir
sin respuesta que esperar….
Gritarle:
Basta ya!
A la sinrazón que no te da de comer
Que te arrebata a tu hijo
Que no te deja dormir
Que no te deja soñar
Que no te deja vivir.
Basta!
Al dolor,
a la incomprensión
y al despropósito del ser que no llega
a ser humano.
Al amor perdido
entre las palmas de las manos.
Al amor manchado de sangre
en la historia más antigua
y siempre reciente

de este mundo despiadado.
Liliana@Agosto2015

ELLAS

La Luna implora mi mirada,
no puede con la culpa de saberse bella,
y no morir nunca.
Cada mes simula su muerte
para renacer esplendorosa
al mes siguiente.
No tiene la culpa de ser eterna
No tiene la culpa de su belleza
Pero ella no lo sabe
Como no saben las mujeres
que no tienen la culpa
de su sangre epicúrea
y rinden cuentas
que no han sido concebidas,
y viven ,
hasta que alguien decide acabar con ellas.
La Luna no calienta pero ilumina
su andar discreto hace discurrir la vida
entre zarzales nocturnos y cultivos de días
su sinfonía orquesta las mareas
y nuestras lágrimas
y nuestras alegrías.
Ellas tan imperturbables
como el haz helénico que las seduce
caminan sobre la faz de la Tierra
Desnudas, descalzas, con las manos abiertas
Acogiendo vida,
Sembrando esperanza
Denunciando desdichas
Nunca dejan de velar la noche
Nunca dejan de desafiar el día
La luna , marcando el paso
Y ellas, siempre indulgentes
Siempre insurrectas
Ellas,…
siempre,
danzando en las noches,
caminando en los días.
LilianaTA©Abril2017



jueves, 2 de marzo de 2017

UN INSTANTE

Un instante, tan solo hace falta la fugacidad de ese instante para saltar la sutil línea entre realidades, saltar al otro lado y darle la mano a la locura y creer en que esa es la mirada cierta de la vida, mientras la sangre galopa en las sienes y una mano invisible aprieta la garganta produciendo esa asfixia semejante a la que un "amo" le rinde a su "sumisa", sabiendo lo que le gusta en ese juego erótico entre la vida y la muerte, entre el dolor y el placer. La vida me da cartas y yo las juego, a veces gano, a veces,pierdo. Y la gente que me rodea es buena, porque me abrazan tanto si gano como si pierdo, todos, menos yo que nada celebro...pero no soy yo, quién dice y desdice, es ella, esa otra que me habita escondida en mis esquinas, que me acecha cuando al cansancio de tanto caminar me vence, me debilita y entonces ella aprovecha para saltar a mis espaldas y asustarme y mofarse. Hoy le abrí la puerta al frío, y ha penetrado en las grietas de mi alma y se ha encontrado con una habitación congelada, el té sin humear, los libros desordenados, papeles amontonados, cojines mal puestos, manteles torcidos, el aire enmohecido, tan denso que se podría cortar con una navaja. Todo adquiere vida propia, todo marcha hacia ella,la apuntan, le disparan,la hieren y grita desesperadamente, no entiende nada, se siente perdida, asustada, no!....aterrada, no sabe a quién llamar, no sabe por donde salir, ni a donde puede llegar....ha perdido el sonido de su llanto, el suelo se disuelve bajo sus pies y cae, cae en espiral al vacío, a una inmensidad que no parece tener final..... Y de un salto respira atropelladamente, como si de la muerte volviera a la vida, ...mira a su alrededor...sentada en la cama...suspira aliviada...todo ha sido un mal sueño...el mismo que se repite cada que se aproxima la fecha de su muerte en aquella otra parte , en esa parte de la que vuelve cada dia que despierta, esa parte que no recuerda cuando abre los ojos, esa vida paralela que le consume esta vida, y no recuerda, sencillamente, no recuerda. Mientras en el hospital, la sedan, para que no recuerde, para que no encuentre, para que no sufra, para que no vuelva y viva en la línea, eternamente.

Liliana@ 22 enero 2017

domingo, 11 de septiembre de 2016

A solas conmigo misma (I)

La vida transita mi geografía y temo no estar preparada para ejercer de anfitriona. Hace tanto que no me visito, que tal vez no sepa explicarle que hay nuevas montañas, nuevas vaguadas, que ha cambiado el color de mi cielo y el aroma de algunas flores, temo no saber contarle porqué y cómo ha sido ese proceso y sobre todo, para qué están ahí, ahora.
No he sabido estar conmigo, ni a solas ni en compañía…y la vida no me sonríe porque yo no le sonrío a ella. Aunque no, no es justo pensar esto tampoco, sería desagradecida, ella siempre me está sonriendo pero yo quiero más, no sé qué más, ni cuánto más, pero parece que no me conformo, me aterra la mediocridad en la que me siento inmersa, los problemas cotidianos son intrascendentes, lo sé, pero me fagocitan sin remedio.
Estoy necesitando que una fuerza centrífuga me lance fuera de mí, me aleje para observar mi nuevo panorama, mi paisaje, desconocido a mis ojos, pero también tengo miedo de pensar así, una fuerza centrífuga escaparía a mi control, sería superior a mis posibilidades y eso es inmanejable, no, y no soy omnipotente como demuestro ser, no, soy una más, que lloro, siento y me duelo y que muchas veces no puedo con más aunque nunca diga, no.
Por otro lado, qué triste pensar así, esperar un empuje externo para moverme en la dirección deseada, ¿deseada? Entonces ¿sé hacia dónde quiero moverme?, pero eso es todo un hallazgo! cuando hace mucho tiempo que me lamento por no tener deseos, y lo más triste es que me doy cuenta de ello cuando en mis madrugadas al salir a trabajar y mirar hacia la bóveda oscura que me cubre, veo una estrella fugaz y soy incapaz de balbucear un deseo y solo una lágrima de pena, acude en mi consuelo pero indicarme que aún estoy viva y que me siento.
Fragmento de “A solas conmigo misma”.
LilianaTA©Septiembre 2016



domingo, 28 de agosto de 2016

QUIÉN SABE


Lo que oculta la noche
o lo que muestra el día
Quién sabe qué es lo real, lo ficticio, lo palpable
Quién sabe
Si es más auténtico lo palpable con las manos
o la palpable con el alma
Si el verbo amar tiene el mismo significado en presente, pasado o futuro
Si sigue llamándose amor cuando cambia el modelo de amar
Quién sabe con qué medida medimos al amor
si en gramos, en metros o en litros
para hacer del resultado la medida más exacta
a nosotros mismos
¿Alguien sabe si el tiempo también mide al amor?
¿si existe el reloj, el calendario,
los espejos que delatan
sólo indicados para poder amar?
Si es cuestión de amar de manera desmesurada
para que se llame amor
o si es mejor que se cueza con constancia y sin prisas
¿Alguien sabe si es necesario amar para sentir que estás vivo,
que estás viva?
O alguien inventó el concepto para entretenernos
con los sentimientos y pasar por esta vida
a veces con más pena que gloria
y otras, con más gloria que pena
¿Es verdad que es mejor haber amado alguna vez en la vida que no haberlo hecho nunca?
O tal vez, no haberlo hecho nunca
si cuando el amor se marcha
el alma ya no se recupera.
Quién sabe cuánto ha de ser la distancia que lo ponga a prueba
Quién sabe si la verdad y la mentira han de ser las caras de la misma moneda
con que se juega
Quién sabe si los días han de ser cortos y las noches inmensas
para desperdiciar suspiros con que llenar vacíos
Quién dictó las normas
Quién le encasilló
Quién le puso nombre
Quién le llamó quimera
Sueño, ilusión, tristeza
Quién lo redujo y lo amordazó para bien suyo
Quién murió con la locura en sus manos
 Y su nombre en los labios
Quién sabe dónde se esconden las respuestas
Quién sabe…..si tiene principio y fin
O se desliza en una cinta de Moebius sin condiciones,
sin restricciones
sin mayor finalidad que la de existir
Y mover al mundo
Y mover el mundo
Solo para poder vivir…
Liliana©Agosto2016



ME ASISTE EL ABSURDO

Tengo miedo,
de no dejar de ser el péndulo
que oscila mis dos orillas.
Siento el frio,
que recorre mi espalda
cuando me presiento allá adelante, sola.
Mientras,
la vida me colma de besos y de cachetadas a cada rato
Ora el calor de la luz,
baña mis brazos desnudos abiertos al mundo
Ora el frio de la noche,
hiela mi piel desnuda a los ojos de nadie
Ínfima,
como la mota de polvo que viaja a lomos de un haz de luz
Inmensa,
como la brevedad del infinito.
Así me presiento a cada paso
Mi sombra, a un cuarto de mí por delante
no me descubre por dónde voy andando
Mi sombra, a un cuarto de mí por detrás
se ríe a mis espaldas sin dejarme recordar nada.
Sola,
tengo miedo de volver a empezar
en otro punto del ahora
Aunque tal vez
lo mejor
después de todo
sea
regresar….                           …….
Liliana©Mayo16


viernes, 15 de enero de 2016

ALGUIEN

Alguien juega a ser dios
sin saber que tiene poder para serlo
Alguien ejecuta la sinfonía de la vida
dirige la banda sonora del Universo
alguien ostenta el derecho de decidir
quién vive
quién no
quién come
quién no
quiénrie
quién llora
quién gime de placer
oquién grita de dolor
alguien, que puede ser él, el otro o el de más allá
alguien que se identifica con el sexo de dios
Alguien ostenta el derecho a decidir
porque así se lo ha creído,
alguien que no soy yo,
pero se maneja en mis adentros
compartiendo mis genes
alguien que me lleva pero no me siente
alguien que se cree dios
aniquila la esperanza humana
de no morir en manos de su misma raza.
Alguien le sirve de velo a la oscuridad
del terror.
Ese alguien anda suelto en cualquier callejón.

LilianaTA@Julio2015

UN ATARDECER CUALQUIERA

Laminada, con la fragilidad de una mica
Tan grisácea como la luz de un atardecer prematuro,
así parece recrearse mi memoria,
con  los recuerdos construidos de los retales de ayer.
Nada era,
y todo fue,
y una voz interior –pregunta-:
Quién teme al lobo blanco de la conciencia
Y otra voz –contesta- :
Yo,
y también él.
y el tiempo que se columpia en el campanario de la ausencia.
Mirando burlón y satisfecho,
Invitándote a negociar
lo que ya no tiene lugar.
El tiempo ,
que repica en el vacío de tus manos,
El tiempo,
que se lastima trepando una torre sin escaleras,
Testigo de otro amanecer,
aquel que nunca mancillamos
porque  la complicidad malsana
de la experiencia,
nos dejó huérfanos de saborear una primera vez.
A cambio,
la ternura de un beso,
el mismo que durante años hubiese podido ser.
Sin embargo,
la realidad vociferaba: “nunca pudo ni llegará a ser”.
Y volamos en barriletes de papel de seda,
sabiendo de la crueldad de la tormenta.
Suicidas de las causas perdidas,
personajes fatuos
de un teatro improvisado
con la soledad de fondo de escenario.
Mientras,
en los arpegios de un chelo,
se escapaban los sentimientos
como el aire entre las rejas
que torneaban la cancela
de los bosques de mi imaginación.
Mientras, yo lo veía pasar,
en los bordes
de un atardecer cualquiera.
LilianaTA©Enero2016


miércoles, 6 de enero de 2016

VOLVER

Sin ser capaz de llegar hasta la profundidad de mis abismos
Siento la caída libre una y otra vez
Sin saber el origen de tan hondo pesar
Que me arrastra y me arrastra y me arrastra
Como una piedra  atada a mi cuello
En dirección sur
Sin cartel anunciador de destino.
Nuevamente pasa por mi estación
Un tranvía llamado “nostalgia”
Y un grito infinito, atenaza mi garganta:
“quiero volver a casa”
Y he perdido el mapa de regreso
Ya no sé dónde estaba
Ya no sé de dónde vengo.
Los cristales crujen en la noche de mi tiempo
Este tiempo que me acuna sin yo pedírselo
Y su huella tácita acompañando mi andar
Y su peso
Y su intransigente pasar
Esquivo como el aire
Y Cruel en su mirar.
Y no,
No tengo a donde regresar
Un lugar donde respirar mi infancia
Donde un olor me devuelva la ternura extrañada
Donde un sonido atienda mi llamada
Un voz, calme mi mirada perdida
Y un abrazo sacie mi desconsuelo
De una despedida sin medida
Donde nadie me preguntó si me quería marchar.
Necesito volver a algún lugar.

LilianaTA©Diciembre2015

jueves, 25 de diciembre de 2014

“Shhh...todo marcha como debe marchar"

Llega un momento en la vida en que el dolor se hace compañero de viaje sin haberle invitado a serlo. Se ha ido instalando sin permiso, sutilmente, al principio resultaba preocupante, con el tiempo todo se ha ido acomodando a su alrededor y una deja de hacer cosas, para incorporar otras que lo mitiguen. El gesto se vuelve vetusto sin forzarlo, y hasta el esfuerzo de caminar lleva un quejido sordo acompañado.
Cada día un nuevo dejar de hacer. Cada día un gesto que se va alargando en el tiempo, y terminamos perdiendo la agilidad del movimiento, la sonrisa de las gracias, la rosca del zarcillo que no entra a la primera y ya lo dejamos, la precisión de los dedos que no siguen el lápiz de ojo, la hebilla del zapato que se vuelve tozuda y dejas de usarlos, olvidas la llaves en la puerta del coche un día tras otro, las gafas aferradas a tu cabeza y que buscas desesperada por el escritorio, olvidas poner el despertador, felicitar a una amiga, la cita del médico porque también ya olvidas la agenda que en los últimos años ha sido más que una libreta, a veces ha sido la confidente  que te ha servido para parar en la carretera y escribirle lo que en ese momento necesitas gritar y no tienes a quién, y que sabes que en la curva siguiente ya no recuerdas.
La vida se cambia sin pedirlo. Te lleva por delante casi sin respeto con la promesa de que tiempos mejores te esperan, no sabes cuándo, ni cuáles, ni mejores para quién y mientras deglutes cada instante con la fiereza de la primera vez, y la parsimonia de la última que nunca sabes cuando va a ser.
Camino, me paro, callo, grito, observo, espero, no espero, pienso, siento, siento y pienso, me siento, me acuesto, me cierro, me entrego, lloro y no puedo, pregunto, ignoro, no quiero saber, busco, espero, no espero, me enojo, respiro, sonrío y camino.
Abro los ojos al amanecer de cada día, y abro los brazos al oscurecer de cada noche, en unos doy la bienvenida, en el siguiente agradezco la inmensidad de la vida.
Cada que transito en mi coche en ese ida y vuelta constante en que acuno mi historia diaria, me paro ante las lagartijas perezosas que no cruzan rauda la carretera, o ante la rata despistada que dejó atrás un trofeo, o la ternura disfrazada en el erizo de turno, el perro vagabundo o abandonado, el intrépido e imprudente gato, la lechuzilla nocturna que se abalanza al parabrisa para hacerme frenar en seco ante tanta maravilla, o parar en cualquier curva para adorar envidiablemente adorar a la aguililla majestuosa que sobrevuela el valle, y me grita con su graznido que nada es lo que mi mente me dicta, que solo vale la pena ese justo momento en que la admiro, ese justo momento en que dejo de apretar el acelerador del coche y en esos guiños que me da la vida y que me hacen sonreír sin proponérmelo, me susurra un “shhh...todo marcha como debe marchar”, me aquieta el dolor, me aquieta el alma y me empuja a caminar un día y otro también.
Pero cómo me explico que es mentira lo que pienso, que la niña que jugaba hace poco con los caballitos de melenas largas, se ha ido por la puerta de atrás sin decirme nada y me ha dejado sus caballitos en las estanterías de la cocina perdidos entre libros de recetas y vasos de colores, cómo me despido de mis niños que se me escaparon jugando para siempre, porque yo estaba tan entretenida jugando a ser tantas cosas que me prometían invencible qué ahora me pregunto qué de todo me valió la pena para sentir que no he ganado nada y he perdido mucho. Aunque ahí están, han vuelto de otra manera, ya no son niñas, aún haciendo galletas entre ellas en la madrugada que se ha vuelto su aliada, mientras él mira a escondidas en el salón con velas, los elfos de las películas que le cautivaban.
Nuevamente no me cuadran las cuentas, siempre me he excusado diciendo que yo soy de letras, pero ahora ese argumento no me vale cuando el balance de mi vida no me llena, y siento que el tiempo ha corrido más rápido que mi sangre por las venas, y este cuerpo se desintegra y esta vida se desgasta y es tanto lo que aún me queda.

LilianaTA@Diciembre2014

sábado, 6 de diciembre de 2014

UN 5 DE DICIEMBRE

Hoy me pidió la vida una sonrisa,
y se la dejé envuelta en papel de golosina,
con una mirada pícara y esquiva,
escondiendo mis temores
en la página de la nostalgia.

El recuerdo,
se embriaga de intenciones,
el reproche,
se mezcla con el corazón dolido.
La noche amamantaba los miedos
tras los cristales oscuros
que los albergaba.

Una pluma en el agua,
un barco a merced de las olas,
una niña enfrentándose
a la incertidumbre
de saber qué pasaría mañana.

Promesas incumplidas,
regalos amañados,
y el sol brillando más allá de las nubes
de un país triste y gris
que nunca dejaría de serlo.

Y todo quedó tras la cortina del tiempo,
desdibujando sentimientos
enterrando sueños
despertando al silencio
en el quejido sordo
del entendimiento.

LilianaTA©5Diciembre2014


sábado, 11 de octubre de 2014

LA PÁGINA DE UN DIARIO

Salpicaron mi infancia con esporas de mis raíces para que no las olvidara,
la letra de un tango colgada a mi cuello como la medallita eterna de mis orígenes;
los pasos efímeros de un baile sobre los pies de un abuelo donde el tango era la religión que no profesaba a otro Mesías  que no fuera un Carlos Gardel inmortalizado.
El olor al mate de la mañana, las medias lunas esperadas en la tarde cuando la tía Betty venía fielmente a enseñarme los colores en inglés, con el cuentito del "subte" que me compraba para que empezara a leer antes de ir a la escuela.
Y la abuela enseñándome a danzar el Danubio Azul con los vinilos pesados de aquel tocadisco que a saber como llegó a casa. Y girábamos desde mi sonrisa llena y su mirada aireada y seria sobre mi cabeza, que no le llegaba aún al ombligo, dándole al baile la solemnidad que mi abuelo solo le otorgaba al tango, y que bajo su mirada el vals solo alcanzaba la categoría de subalterno para contrariedad de mi abuela. Pero yo disfrutaba ese enfrentamiento porque me beneficiaba de ese esmero de cada uno por enseñarme lo mejor que podía de su afición o su religión a esta vida.
Y la infancia pasaba en bañera esmaltada de tranquilidad para que no supiera que las ausencias marcaban diferencias. Pero mi gato blanco, sabio por naturaleza, guiñaba los momentos en que la veta de tristeza asomaba en mi mirada, y descubría la verdad, y respondiendo a su misión en esta Tierra, restregaba su cabeza en mis labios, guardando mis sueños por las noches a los pies de mi cama.
Recuerdo el viejo árbol de un jardín compartido, al que no me dejaban trepar porque era muy pequeña y yo lo miraba cada que cumplía años, y me decía "ya falta menos para que te suba", pero no me dejaron cumplir mi promesa, y me arrancaron de su simiente antes de cumplir esa edad en la que tal vez ya era lícito trepar para una niña. A cambio le dejé a Diana, mi tortuga de tierra que se escondió a hibernar sin saber que nos íbamos y que no había tiempo de espera para otra primavera, siempre imaginé que Diana se iba a encontrar perdida cuando saliera de su escondite y no me encontrara, siempre sentí que mi gato, Monito, no entendería porqué le abandoné en un refugio después de darme su vida entera, porque a su edad, su corazón no iba a resistir la travesía en barco a otra vida que me esperaba allá en el horizonte que nunca terminaba, y fue entonces cuando él también se convirtió en ausencia.
Qué corta era mi vida para ya dejar atrás tantos recuerdos.
Y me convertí con los años en tanatoesteticista, maquillando recuerdos que mantuvieran la frescura de la vida que en aquellos momentos era capaz de atesorar.

LilianaTA©Octubre2014

¿ASÍ SOMOS O ASÍ VIVIMOS?

¿Quién corre más fuerte?
¿importa la rapidez
o la constancia?
¿Importa la meta
o el placer de correr?
¿importa el trofeo
o el triunfo?
¿le importa al caracol
saber que corre con la liebre,
la tortuga y el jaguar
si solo de correr se trata?
Para deleite de quién se organiza la carrera?
Quién pone las normas
quién sanciona por ellas
Quiénes son testigos
de tan importante evento
¿Hay apuestas en el juego?
Pierde algo el que pierde
gana algo el que gana?
Y los que miran y opinan
¿qué sacan?
En el bosque del absurdo alguien celebra una carrera
cada año, cientos se apuntan,
cientos acuden a verla,
nadie sabe a dónde  llega
nadie cuestiona
que tradición se esconde en ella
pero todos asisten
como si de su propia vida fuera.
LilianaTA©Octubre2014



BARCO DE PAPEL


Agarrada al mástil de este barco de papel de escuela
me alzo en alta mar al unísono del soplar de la vida
no hay olas ni ventiscas que me asusten
solo la brisa suave y melancólica
de seguir la travesía a donde deba.
Y en aquella orilla veo las manos levantadas de mis sueños
de los cumplidos
de los perdidos
de los ignotos.
Veo el rostro de mis seres queridos
entre las brumas del ayer, de hoy y del mañana
Sentí la humedad en mi pecho
creí llorar desde mis ojos
con esas lágrimas suicidas que se lanzan al vacío,
pero era la sangre de mi alma
claudicando
tiñendo la nada .
Quise llorar de verdad,
quise gritar para despertar
pero ya era tarde,
el sol del ocaso había empezado a quemar el barco de papel
y yo,
parte de mi propio equipaje
ardía con él.
El soplo de la vida
me desintegró en las cenizas cuadriculadas
del cuaderno de primer curso de primaria.
A qué otro mar me llevaría?
qué otras colinas llegaré a acariciar?
que nuevo azul voy a mirar
al amanecer de otro otoño cualquiera?
Serviré para el nido de algún pájaro?
cegaré a tiempo el ojo que debe ser cómplice de un guiño inesperado?
O moriré bajo la gota de la lluvia de verano
cuando en torrente quiera recordar
que hasta en el desierto todo está concertado.

LilianaTA©Octubre2014