"Decir"sentimientos


A veces se hacen pocas las palabras cuando se quieren “decir”sentimientos, y no se abarca todo ese universo que se quiere y se necesita expresar; otras veces no se puede exorcizar las emociones que nos estrangulan el alma , y a solas, en el acto más íntimo que una puede tener consigo misma, cuando la poesía adquiere ese matiz de eterna confidente, y su verbo es el tuyo, ahí se queda plasmado, compartido con el mundo lo que somos, la poesía se hace voz, nos desnuda y nos devuelve a nuestros orígenes eternos, al corazón del universo.

sábado, 11 de octubre de 2014

LA PÁGINA DE UN DIARIO

Salpicaron mi infancia con esporas de mis raíces para que no las olvidara,
la letra de un tango colgada a mi cuello como la medallita eterna de mis orígenes;
los pasos efímeros de un baile sobre los pies de un abuelo donde el tango era la religión que no profesaba a otro Mesías  que no fuera un Carlos Gardel inmortalizado.
El olor al mate de la mañana, las medias lunas esperadas en la tarde cuando la tía Betty venía fielmente a enseñarme los colores en inglés, con el cuentito del "subte" que me compraba para que empezara a leer antes de ir a la escuela.
Y la abuela enseñándome a danzar el Danubio Azul con los vinilos pesados de aquel tocadisco que a saber como llegó a casa. Y girábamos desde mi sonrisa llena y su mirada aireada y seria sobre mi cabeza, que no le llegaba aún al ombligo, dándole al baile la solemnidad que mi abuelo solo le otorgaba al tango, y que bajo su mirada el vals solo alcanzaba la categoría de subalterno para contrariedad de mi abuela. Pero yo disfrutaba ese enfrentamiento porque me beneficiaba de ese esmero de cada uno por enseñarme lo mejor que podía de su afición o su religión a esta vida.
Y la infancia pasaba en bañera esmaltada de tranquilidad para que no supiera que las ausencias marcaban diferencias. Pero mi gato blanco, sabio por naturaleza, guiñaba los momentos en que la veta de tristeza asomaba en mi mirada, y descubría la verdad, y respondiendo a su misión en esta Tierra, restregaba su cabeza en mis labios, guardando mis sueños por las noches a los pies de mi cama.
Recuerdo el viejo árbol de un jardín compartido, al que no me dejaban trepar porque era muy pequeña y yo lo miraba cada que cumplía años, y me decía "ya falta menos para que te suba", pero no me dejaron cumplir mi promesa, y me arrancaron de su simiente antes de cumplir esa edad en la que tal vez ya era lícito trepar para una niña. A cambio le dejé a Diana, mi tortuga de tierra que se escondió a hibernar sin saber que nos íbamos y que no había tiempo de espera para otra primavera, siempre imaginé que Diana se iba a encontrar perdida cuando saliera de su escondite y no me encontrara, siempre sentí que mi gato, Monito, no entendería porqué le abandoné en un refugio después de darme su vida entera, porque a su edad, su corazón no iba a resistir la travesía en barco a otra vida que me esperaba allá en el horizonte que nunca terminaba, y fue entonces cuando él también se convirtió en ausencia.
Qué corta era mi vida para ya dejar atrás tantos recuerdos.
Y me convertí con los años en tanatoesteticista, maquillando recuerdos que mantuvieran la frescura de la vida que en aquellos momentos era capaz de atesorar.

LilianaTA©Octubre2014

¿ASÍ SOMOS O ASÍ VIVIMOS?

¿Quién corre más fuerte?
¿importa la rapidez
o la constancia?
¿Importa la meta
o el placer de correr?
¿importa el trofeo
o el triunfo?
¿le importa al caracol
saber que corre con la liebre,
la tortuga y el jaguar
si solo de correr se trata?
Para deleite de quién se organiza la carrera?
Quién pone las normas
quién sanciona por ellas
Quiénes son testigos
de tan importante evento
¿Hay apuestas en el juego?
Pierde algo el que pierde
gana algo el que gana?
Y los que miran y opinan
¿qué sacan?
En el bosque del absurdo alguien celebra una carrera
cada año, cientos se apuntan,
cientos acuden a verla,
nadie sabe a dónde  llega
nadie cuestiona
que tradición se esconde en ella
pero todos asisten
como si de su propia vida fuera.
LilianaTA©Octubre2014



BARCO DE PAPEL


Agarrada al mástil de este barco de papel de escuela
me alzo en alta mar al unísono del soplar de la vida
no hay olas ni ventiscas que me asusten
solo la brisa suave y melancólica
de seguir la travesía a donde deba.
Y en aquella orilla veo las manos levantadas de mis sueños
de los cumplidos
de los perdidos
de los ignotos.
Veo el rostro de mis seres queridos
entre las brumas del ayer, de hoy y del mañana
Sentí la humedad en mi pecho
creí llorar desde mis ojos
con esas lágrimas suicidas que se lanzan al vacío,
pero era la sangre de mi alma
claudicando
tiñendo la nada .
Quise llorar de verdad,
quise gritar para despertar
pero ya era tarde,
el sol del ocaso había empezado a quemar el barco de papel
y yo,
parte de mi propio equipaje
ardía con él.
El soplo de la vida
me desintegró en las cenizas cuadriculadas
del cuaderno de primer curso de primaria.
A qué otro mar me llevaría?
qué otras colinas llegaré a acariciar?
que nuevo azul voy a mirar
al amanecer de otro otoño cualquiera?
Serviré para el nido de algún pájaro?
cegaré a tiempo el ojo que debe ser cómplice de un guiño inesperado?
O moriré bajo la gota de la lluvia de verano
cuando en torrente quiera recordar
que hasta en el desierto todo está concertado.

LilianaTA©Octubre2014




REBUJATO MENTAL


Mantengo la necesidad a veces misteriosa de mantenerme aquí. Los propósitos siempre existen, los motivos a veces se hacen esquivos y otras se disfrazan para darle más glamour al día. A veces tienen la facultad de volverse invisibles, otras se confunden con la cotidianeidad del propio respirar que justifique que se está vivo o viva. Cada ser en este Universo cumple una función, nada absolutamente nada, está fuera de un orden, incluso el libre albedrío está pactado en algún punto de inflexión ignorado, pero necesario.
Me gusta la originalidad, o seguramente a mi ego, por ese sentimiento que alberga de querer ser distinto, y no voy a repetir preguntas manías con una trascendencia harta descrita pero incomprendida, porque si no, no seguiríamos cuestionándolas generación tras generación; filosofar es bueno, creativo, instructivo, potenciador de la evolución de la raza humana, pero es evidente que tampoco nos ha ayudado mucho en esa "evolución" pretendida, e incluso a veces, teniendo el efecto contrario, nos ha paralizado por épocas.
Como nada es fortuito ni gratuito, me pregunto el porqué de esta simple reflexión y el querer compartirla, ¿busco una palmadita virtual que me diga : -ánimo, "chica", que somos muchos en esa brega- , ¿busco que alguien me transfiera su fe en algún dios omnipresente, más allá del que albergamos dentro y me tranquilice susurrándome al oído de mi conciencia: - tranquila, todo marcha como debe -.
Yo, el ser humano con su obsesión de querer entenderlo todo, someterlo todo al control del entendimiento, forzando incluso razones que nos ayuden a disipar dudas que sencillamente calmen nuestra ansiedad y desamparo.
Me digo: "Qué ínfimos somos y qué grandes podemos ser!!,
Y me pregunto: ¿Porqué buscamos fuera lo que solo tenemos dentro? ¿y porqué solo sabemos mirarnos el ombligo cuando de ponernos en primer lugar del sufrimiento humano se trata( nosotros como víctimas, claro), por ese egocentrismo infantil del que nos cuesta separarnos pero no lo hacemos para hallar la solución de nuestros conflictos, personales y por ende, sociales, sobre los que siempre esperamos que la solución venga dada desde fuera?
Buéh...les dejo este garabateo sin más objetivo que ser...eso, un rebujato mental..mas...
Buenas noches..

LilianaTA©Octubre2014

domingo, 21 de septiembre de 2014

LLUÉVEME VIDA

Y bailé hasta calmar mi locura
empapando mi cuerpo bajo la lluvia,
una pirueta que dominaba el espacio
que entre tu y yo se abría.
Lluéveme vida, le pido implorando
con los brazos abiertos
al cielo
sacia mis ansias
que no tienen cabida
La fuerza del destino
mueve los hilos de mis adentros
salpica el suelo el sudor de mi entrega
y bailo con la lluvia
mientras el baile se vuelve una oración
al firmamento
un guiño en trance
una habla apagada
que no espera respuesta
Ella, siempre a la deriva
Ella, sin saber poner fronteras
Ella, desnuda
...y con tanta fuerza.

LilianaTA©Septiembre2014

domingo, 20 de abril de 2014

Y TU GUITARRA...

…y tu guitarra le habló a mi corazón,
Un acorde vibró en el instante que un latido buscaba un destino
Mis ojos hipnotizados bajo los guiños de sus cuerdas
Empezaron a bailar en la penumbra de tu encanto
y surgió el cortejo de nuestras almas.

LilianaT@Marzo2014

DIALOGANDO CON EL HORIZONTE

Dialogando con el horizonte
hablamos de la inmensidad de sus azules,
extasiada en su belleza
me dijo que no me engañara
que no habían colores
que certificaran sentimientos
en la profundidad de sus aguas.
Que los básicos servían puntualmente
pero a la mayoría se aprendía a someterlos.
La tristeza con su paleta de grises,
matizando azules plateados
La alegría que llega a palidecer
a los amarillos hambrientos de dicha
La ira enrabietando los rojos perfilados del amor
La traición de un verde
emanando la serenidad de una vida comprada
La profundidad de un añil abismal
donde la luz no puede llegar
Los tonos violáceos desteñidos
de un atardecer solitario y huraño
de amores fracasados.

Maquillar la Tierra era a veces su función,
- me dijo-.

Dialogando con el horizonte me contó que en la otra orilla
no se veían los mismos tonos
que en ese justo momento mis ventanas observaban,
que otros ojos se miraban en sus aguas
y no era paz lo que encontraban,
que en otro lugar era su coz de agua embravecida
la que lastimaban las costas,
que sus entrañas abrigaban
temores de marineros titulados
que otros sin cualificación,
deseosos,
trataban inútilmente de atesorarlos.
Que todo en él podía ser
y dejar de serlo,
que la vida y la muerte
son el encuentro perpetuo de cada ola jadeante
que estallan en su seno.

Mientras mi coche transita paralelo a su línea,
me llama,

susurrando a mi oído las historias que no veo,
y me llama
seduciéndome salvajemente con sus colores de gala,
pero le digo que me espere
que algún día me fundiré con su ansiado elemento.
pero mientras mi amado me espera
y debo ir a su encuentro.
LilianaT@Abril2014


viernes, 27 de septiembre de 2013

LA HISTORIA

Desde pequeña hizo gala de una imaginación excepcional, su madre solía oír largas horas de conversaciones entre ella y sus muñecas, recreando situaciones que a menudo resultaba inverosímiles para una niña de su edad. Le encantaba inventar historias a partir de un palillo de dientes rezagado al recoger la mesa o ante el cadáver de una mosca atrapada en una telaraña, o bajo la hipnótica melodía de la armónica del afilador de cuchillos que pasaba de tarde en tarde con su bicicleta. Todo y todos podían convertirse en protagonistas de largas historias cuando eran capturados por su mirada creadora.
Así, lo que observó esa noche de desvelo desde su ventana tenia elementos suficientes para alimentar más de una historia en su mente. Absorta contemplaba las estrellas cuando oyó aproximarse el sonido de unos pasos que desafiándose unos a otros se acercaban con ritmo febril hacia su ventana.
La calle empedrada mostraba su vulnerabilidad entre las sombras y las escasas luces que cedían con reticencias  las farolas jubiladas de su viejo barrio. La noche era pegajosa , una llovizna que anunciaba más calor había vestido de destellos de plata el adoquinado y las aceras de la calle. Y en la proximidad del sonido, una sombra alargada se hacía visible con la misma celeridad que lo hacían sus zapatos.
Se trataba de un hombre sin identidad en el rostro, apretando una bolsa en la mano con tanta fuerza como el objetivo que le había llevado a robarlo – pensó -, porque sin duda se trataba de un ladrón nocturno que andaba desvalijando las casas del barrio. Pero si era ése, ¿porqué solo llevaba una bolsa de mano? ¿qué objetos de valor podían tener cabida en esa bolsa tan pequeña?, a lo mejor había robado solo dinero, pero su barrio era de gente muy humilde, a lo mejor él no era del barrio y no le importaba robar a los pobres, o sus necesidades eran mayores como para que eso le importara. Tal vez no era siquiera un ladrón y era un mensajero que corría llevando un rescate para salvar la vida de alguien, como había visto en alguna película, seguramente sería una mujer que fue raptada cuando paseaba a su perro a primeras horas de la mañana, alguien de la zona rica de la ciudad, dueña posiblemente de uno de esos perros caros y ridículos en su tamaño que disfrutan de más caprichos que muchos niños de su calle, en ese caso hasta era posible que fuera del perro de quién pedían el rescate, tendría más valor que su dueña.
Qué absurdo! –pensó- parezco Alicia en el País de las Maravillas, elucubrando simplezas.
 Y volvió a concentrarse  en la silueta, preguntándose esta vez, si el dueño de aquella sombra, bien podía ser el alma del corredor fallecido en la carrera que hace algunos años se celebró en la ciudad, donde un desafortunado accidente acabó con la vida de uno de los corredores, claro que para qué iba a llevar un espíritu una bolsa en la mano, y además siendo  corredor.
Pregunta tras pregunta, historia tras historia que no lograba desarrollar ni concluir se sucedían casi sin permiso en su cabeza, mientras la oscura figura sin identificar aceleró la carrera al pasar bajo su ventana a la vez que levantando la mano, gritaba: taxi!, taxi! sin darle tiempo ni a capturar al ladrón, ni averiguar el contenido de la bolsa, ni saber si el interés del rapto recayó en la mascota o en su dueña o sí realmente había quedado vagando el espíritu de un corredor atropellado en el maratón de hace algunos años.
Decepcionada por su fallido intento de dilucidar una verdadera historia para el concurso de cuentos y relatos de su instituto, Silvia cerró la ventana de su cuarto, corrió las cortinas, y se acostó mientras escuchaba el saludo de buenas noches de su madre desde la habitación contigua.

Liliana Tavío Aguilar©Septiembre 2013

sábado, 21 de septiembre de 2013

ERA ELLA

No sé, quisiera tener un nombre para ella, tal vez eso facilitaría las cosas, podría identificar de quién se trata, y justificar, justificarla y justificarme.
Irrumpió en mi vida hace algunos años, cuando el cansancio de la rutina de no llegar a ningún lado empezó a hacer mella en el camino. No habían metas trazadas, solo un caminar, y ese objetivo ya era suficiente, o así lo creía.
Un buen día tras otra discusión violenta con Manuel,  al mirarme al espejo, no me reconocí, no era yo quién se asomaba a mis ojos, una mujer ajena a mi, me miraba con gesto impreciso. Desafiante, sin llegar a resultar amenazadora, inquieta pero sin prisas ni ansiedades, me interrogaba, me cuestionaba, me juzgaba con la mirada.
En algún lugar dentro de mi habían surgido unos sentimientos largamente amordazados por los años que ya no querían seguir siendolos, y ella los encontró, los tomó prestados y se vistió con ellos.
Yo acepté el reto que suponía al hacerlo.
Ese día salí a la calle y todo lucía de una manera distinta, me desbordó un entusiasmo inusual, el mundo tenía otros tintes, desde la mirada de la niña que me sonreía al cruzarse a mi paso, al gato en lo alto de un muro que se lamía o los mirlos pisoteando la hojarasca en los jardines del parque, todo tenía sentido porque yo lo miraba y porque ella existía.
En ese estado del ser, me di cuenta que no debía esforzarme demasiado para capturar los instantes, era consciente de ipso facto de todo lo que acontecía a mi alrededor, los sonidos, las imágenes, los olores,…pero con la misma fluidez e intensidad también afloraban los  instintos. Unos instintos que me llevaban a transgredir fronteras.
Si alguien llamaba mi atención, le miraba sin el menor reparo,  hasta que la insistencia desembocaba en una situación embarazosa de la que a duras pena llegaba a salir, y terminaba encontrándome en el coche o en el piso de un desconocido. Cuando esto ocurría, yo volvía a casa en medio de una tempestad incontrolable de dudas, remordimientos, sensaciones enfrentadas, horrorizada y apuntalada desde las entrañas hasta mi conciencia , intentando encontrar explicación a lo que no tenía.
Era ella, no cabía duda, era ella, terrenal, visceral y vívida, sin prejuicios, sin domesticar, desnuda, esencia misma, con sus zapatos de tacón, su ropaje llamativo, su maquillaje, y el exhalar lascivo de un cigarro, apoderándose de mi vida, y yo, sin oponer resistencia.
Regresar a casa tras sus andanzas, me suponía un enfrentamiento angustioso frente al espejo, cada una a un lado, frente a frente, intercambiando quejas y reproches, batallas que siempre terminaban siendo ganadas por ella con argumentos convincentes, esa eres tú – me decía -, esa también eres tú.
Un día, acordó consigo misma, sin tenerme en cuenta, comprobar el alcance de sus impulsos, y concertó una cita con una persona que conoció en un Chat de contactos a ciegas, para verse en un bar de carretera. Llevaba unos minutos esperando en la barra mientras tomaba una copa, cuando se le acercó un hombre corpulento con aspecto infantil que respondía a la descripción que le había dado por internet, amable y educado, la convidó a tomar una copa más, antes de sugerirle marchar a otro lugar. Luego de una conversación amena, averiguando aspectos de la vida de cada uno, y justificando historias que sostuvieran dicho encuentro, salieron juntos de aquel antro mientras decidían a dónde dirigirse. Se subieron en su coche y optaron por parar cuando encontraran  una zona poco transitada, todo lo que aconteció entonces dentro del auto, fue digno de un relato de Domina Zara, la iniciaría a ella en un submundo dentro de mi propia vida y a mi, en solo una anécdota de la misma.

Liliana Tavío Aguilar©Septiembre 2013

viernes, 13 de septiembre de 2013

¿A qué hemos venido?

La verdad del mundo
no la encierra una gota de lluvia.
Eso es deseo de poeta
cuando encierra en un verso
su ambición de agorero.
Hay tantas verdades como vidas.
Y tantas vidas como realidades.
Ni las almas gemelas viven al tiempo la misma mirada
La soledad que nos acontece
nos nombra,
nos identifica,
nos da forma.
Solos, venimos
Solos, nos iremos
Y en medio,
el mundo, tú, ellos, los otros
que al final resultamos un “nosotros”.
Vencidos o no,
Victoriosos acaso de logros encontrados,
 impuestos sutilmente,
sin esfuerzo añadido ni conscientes.
Victoriosos de una nada ganada.
Y por encima de todo qué nos llevamos?
Alegrías, penas,
ilusiones perdidas,
sueños conseguidos….estados.
El amor dado, el amor conseguido…
El respeto de los otros…..
¿Y yo? ¿y tu?...
te has amado?
Te has respetado?
Qué te has dado?
Y empezamos de nuevo preguntando ¿a qué hemos venido?
¿Por qué no volamos?
Será porque las alas no pesan
Y por eso,
aún no las hemos encontrado

Liliana Tavío Aguilar©Septiembre 2013

martes, 10 de septiembre de 2013

Esperando al tiempo

¿Dónde la huella iluminada?
Cada gota de lluvia cubriendo sus pasos
Para dejarla sin retorno posible
La tierra se volvió asfalto
Y sus pies descalzos se han perdido
No hay linderos
No ha caminos
Páramos desconocidos
Desorientada en su propia cordura
Mira perpleja lo que no reconoce
Sabe que algo ha perdido
Pero no recuerda qué ha sido
Mira sin mirar
Toca sin palpar
Y una veta de extrañeza
ensombrece su mirada
Asustada sin tragedia
Mira al mundo sin comprender nada
Y se sienta a esperar al tiempo
Como si algo o alguien le trajera
Por alguna promesa que tal vez le hicieran
Y que tampoco  recuerda
Su cabeza se ha vaciado de recuerdos
Su corazón se empeña en no perderlos
Y vive cada día sentada en su banco
Vestida de blanco,

Esperando al tiempo…
Liliana Tavío Aguilar - Septiembre 2013

viernes, 30 de agosto de 2013

Revélame

Arropo mi cara con mis manos
y huelo a tabaco  perfumado,
…qué raro,
yo no fumo…
Huelo a café recalentado,
huelo a frías tardes de invierno,
pero hoy es verano .
Una  neblina calurosa enturbia el sentido de mi vista.
Me pareció verte al otro lado de esa cortina
Tu silueta improvisada
y una sonrisa cautiva
Cerré los ojos,
te di la mano
y me adentré en tu mirada.
Esperaba tu regreso - me dijiste-,
Y la emoción hizo gala de su atuendo
desde algún rincón remoto del alma,
atrapada  en las manos de ausencias milenarias.
Dame de beber de tu savia
mézclala con la mía
Otórgame un momento de gloria
que la luz me invada nuevamente,
……un segundo…
……solo eso,
para continuar mi destino.
Deja de ser leyenda en mi recuerdo dormido
Déjame tocar tu herida
y  acariciar tu  sangre
para saber que has venido.
Revélame lo que he decidido
Justifícame a mi misma
Y luego llévame contigo
….un segundo,
……por favor,
………solo un segundo…
Y  que sea el segundo más largo e intenso de esta vida,
el que cierre
…Esa maldita herida!
……Esa maldita ira!
………Esa  culpa maldita!
Esa que me invade,
anegando  mis vaguadas,
con llantos sin inicios,
con cenit sin final.
... llorando en silencio el silencio que  amordaza
mis súplicas de morir por fin en paz
aún a sabiendas que  eso no fue lo convenido.
Liliana Tavío Aguilar©Julio 2013



sábado, 24 de agosto de 2013

Hurón herido

No hay brumas suficientes
que escondan la mirada del hurón herido
en su madriguera.
Feroz espera la mano del amo
que quiera curarlo
después de haberle obedecido
 y haber salido a cazar la presa
para la que no estaba prevenido.
Su pellejo centellado ,
sus dientes partidos ,
el hocico ensangrentado,
pero aún así le espera.
Quiere gritar de impotencia,
de rabia,
de dolor,
de vergüenza
pero las mordidas en su cuello no le dejan
Se le escapa el aire entre los orificios de la dentellada
del enemigo…¿quién era?
No comprende nada
Y él no llega!
Siente que la vida se le va
Y él no llega!
Sangra,
vomita
Pero su corazón aún bombea
Un minuto más…!!
…tal vez es que él no le encuentra!
Le falta el aire…
Quiere esperar…
Y ya no le quedan fuerzas
Un minuto más..!!
…pero no queda tiempo!
El destino se ha cumplido, el círculo se cierra
….es hora de volver a consagrarse a la tierra…
Mientras su amo que no sabe de él,
ya…..
 ……..no le espera.
Liliana Tavío Aguilar ©Agosto 2013


martes, 20 de agosto de 2013

Antes que acabe el Alba

Moriré antes que acabe el Alba
cuando la luna
aún alumbre los vestigios de la incertidumbre.

La nada tiene color a sombras,
con nombre de amapola negra.

No cabe duda,
eres el nigromante asignado a mi historia.
Tendría que orarte
y elaborar una plegaria en tu nombre:
………………………………….– “haz en mi según tu palabra”-
Porque 
según tu voluntad, 
ya has resuelto mi vida.

Llevas la batuta de mi sinfonía,
alzas tus manos,
…… y mis latidos se detienen
en la danza de tus brazos que escriben mis sueños

Bajas tus manos,
…….y mis latidos se aceleran
escapando de mi pecho
por el temor a que me pierdas.


Y bailo en el crepitar de tu hoguera
respirando el aliento de esta luna llena
la que hoy me roba el alma
porque cuando llegue la luz del Alba,
ella pondrá el punto final a mi partitura.

Sabré que habrás iniciado otro viaje
                donde ya no tendrá cabida toda esta locura.        


Liliana Tavío Aguilar©Agosto Luna Llena 2013        

lunes, 19 de agosto de 2013

HOY PUEDO...

Hoy puedo
transgredir el silencio a base de gemidos,
gemidos que son lamentos,
 lamentos que vuelven de ser quejas
quejas que se irán en el olvido.
Hoy puedo
penetrar el mundo
con la mirada azabache de la noche
y espiarte entre velos de humos
para ver como se teje el dolor de la soledad ajena.
Hoy quiero,
Chasquear los dedos en el oído de la vida
sacarla de su trance hipnótico
para que te mire de frente y te tienda la mano.
Puedo ser,  aire… soplado
La luz…  de una linterna
La voz de una conciencia… que no es mía
Un cuerpo prestado
Un cuerpo que presto
Una voz que no grita mi grito
Soy una hoguera que no quema
Un mar sin sal
La mar que no tiene olas
Una poeta que no es poetisa
Porque hay quién dice que hay que nacer rimando
para serlo,
Y yo no lo hice
no supo la matrona que mi primer llanto
fue mi primera poesía
No muero,
no tengo ganas ni fuerzas para hacerlo
No vivo,
me viven de alguna manera
Vengo corriendo de no sé dónde
pero ya no lo hago aunque diga tener prisas
Los rastros en el mar aventuran mis pasos
y yo los sigo un tanto a la deriva
siguiendo sólo la  estela que ha dejado
el paso de tu vida por la mía.
Liliana Tavío Aguilar©Agosto 2013


FIGURA Y SOMBRA

Será esta noche
cuando junto a la orilla del sueño 
mi cuerpo se arqueé
esperando tus caricias
y mis caderas se entreguen
a la profundidad desnuda de tus deseos
Serán mis entrañas
refugio de la espuma de tus mares
que a mi continente llegan abrazando mi orilla.
Será esta luna de agosto
única testigo de aquel paisaje olvidado
entre medio de los siglos
Donde un conjuro maldijo
con dolor y sacrificio
lo que tu alma y la mía
eternamente sufrirían.
Muera yo bajo el mar
de mis grandezas vencidas ,
bajo el peso de los pájaros suicidas
que desafiaron la quimérica cordura
en las jaulas de la buenaventura fingida.
Hoy solo la brisa que mi imaginación anhela
teje con sal y la bruma helénica
el holograma de tu piel
de regreso a la mía.
Vísteme con tu aliento de estrellas
insufla en mi corazón el hálito de tu recuerdo
Arranca las manos que tapan mis oídos
para que pueda escuchar el girar de la llave
en la habitación de mi memoria dormida
y pueda reconocerme en ti
 bajo la sombra del ciprés
en el que en esta vida  te has convertido.
Figura y sombra – al fin-
de un mismo destino.


Liliana Tavío Aguilar©Agosto 2013

lunes, 12 de agosto de 2013

EN BRAZOS DE OTRO SUEÑO

Estarás en brazos de otro sueño,
durmiendo una noche que no fue mía,
estarás recomponiendo  los trozos de tu vida
en alas de mariposas nocturnas
que no se han dado cuenta de la luz del día.
Aprovechando su vuelo
para alzar el tuyo.
Estarás siguiendo la estela de ese destino
en el que ya no tengo cabida,
Estarás ahora mismo dónde yo no esté.
Y me sueltas y te suelto
Y te alejas en medio de la bruma
Y solo es el silencio
Testigo de una escena
Infinitamente repetida
en nuestras vidas, 
..........esa eterna despedida.


Liliana Tavío Aguilar©Agosto 2013

PUÑALES EN LA NOCHE

Noche de puñales altivos
Rasgan la oscuridad de mi alma
Tan penosa, tan callada
Tan solapada a mi espalda
Un rastro de salitre muerto
Dibuja las mejillas de un cadáver
A quién nadie  reclamó su ausencia
Lo estranguló el tiempo
Lo mató la desidia
Fue víctima de su propia ignominia
Y así fue hallado en el fondo de si mismo
Roído en las entrañas
Vencido por la furia de sus contradicciones
Inconfesable sentimiento
donde el amor y el odio se tornan compañeros
Retó a los ojos de la muerte
Le escupió su arrogancia a la vida
Y así pagó tanta osadía
Porque la dualidad tiene precio

Liliana Tavío Aguilar© Julio 2013

Cuando tú te hayas ido

Rotará el mundo sobre si mismo, 
por última vez
No mirará jamás a las estrellas
para alinearse con ellas
No serán necesarias cábalas,
profecías ni más profetas.
Las pitonisas habrán dejado de tener profesión
Ni karmas, ni akáshicos abiertos,
Ni mantras, ni estados de meditación,
El puente que une las orillas distantes
desde que el tiempo es tiempo,
se habrá roto para siempre.
Sonará en la noche
la rotura de sus huellas en el vacío,
camino de la despedida.
Ya no habrá más un triste final,
no habrá un final.
Porque nada empezará de nuevo
No hay tiempo
Y nosotros no importamos
Todo rueda según lo convenido
sin saber desde cuándo, desde dónde y porqué.
Tal vez ya ni importe el camino escogido
Hoy ya no importa el camino
Todo habrá acabado cuando tú te hayas ido.


Liliana Tavío Aguilar ©Agosto de 2013

domingo, 11 de agosto de 2013

ESTERTORES

Me volveré granito para irme de mi misma
Volveré a la tierra
Renuncio a mi esencia maldita
No necesito estertores que me recuerden mis alas rotas
Déjame que te vaya perdiendo con el tiempo
Planear un vuelo sin regreso
Escupirle a la vida su desprecio
Su pérfida mentira de una falsa libertad
Que ya hace tiempo fue comprometida
Y todo es mucho más que eso
Al borde del abismo
Como siempre
Esperando el viento
Dispuesta , pero esperando
Inmóvil , pero  esperando
un soplo huracanado
que me haga perder el equilibrio
Solo necesito eso para dejar de estar a tu lado.

Liliana Tavío Aguilar©Agosto 2013